De nuevo el consulado general de España en Hamburgo. Me matan, oiga.
Me doy cuenta hoy de que se me ha caducado el carnet de conducir. Vaya. He estado pendiente todo el año y justo se me olvida las dos semanas críticas.
Llamo al consulado para que me informen de los trámites. Alguno se preguntará por qué. Cada documento tiene un proceso de renovación diferente : el pasaporte, en persona y en el consulado. El D.N.I. exclusivamente en España, pidiendo cita y presentando un certificado del consulado, así que llamo para saber qué hace falta para el carnet de conducir. Como en cada ocasión, el consulado no defrauda en su capacidad para desarmar al ciudadano de toda esperanza :
Primera pregunta : Es usted española ?
(Parece que empiezo a tener acento. Mi respuesta preferida hubiera sido “no, estoy llamando a consulados al azar, a ver sónde me dan un documento por la jeta”). Contesto dócilmente que sí.
Segunda respuesta: Y dónde vive usted?
(Una vez más, el venenillo me incita a decir « pues en Polonia, pero me mola llamar al país vecino ») De nuevo me refreno y contesto que en Bremerhaven. El funcionario, resoplando dice, en Alemania ? Pues sí, en Alemania.
Y no lo ha cambiado a permiso de conducción alemán todavía? Pues no, señor, si lo hubiera cambiado ya, el permiso alemán no caduca, con lo que no estaríamos teniendo esta conversación. Como ya me harta le pregunto que si hay que hacer eso cuando uno se muda, y que nunca me han informado. A esto, el sujeto contesta que si no pregunto, cómo me van a informar…
Cuando he ido al consulado a cualquier trámite, ha acabado siendo una verdadera pelea: que si no me conviene darme de alta en el registro de españoles en el extranjero porque claro, si me mudo a otro país hay que darse de baja, que si no importa dar de alta el coche en el sistema alemán porque es un lío, que si un pasaporte no se puede renovar antes de un par de semanas de que caduque (cuando en muchos paises no se puede entrar si no tienes un pasaporte vigente al menos seis meses)… le cuento todo esto al señor funcionario intentando no cagarme en toda su parentela, manteniendo la compostura no vaya a ser que la próxima vez que le llame me cuelgue.
Tras este corto relato, me dice que debería ir antes de que se me caduque a la oficina de tráfico. Vaya, le digo, el carnet ya está caducado. Entonces me queda suplicar a las autoridades alemanas o irme a España, punto pelota.
Moraleja : No se puede uno olvidar (eso es culpa mía), y tampoco pedir al consulado que nos informe de nuestros derechos y deberes puntualmente al dejar la patria. Será una estrategia para evitar la emigración.
